La historia nos cuenta que el equino es el animal más castigado, explotado y usado por el hombre desde la dominación y el surgimiento del sistema de domesticación animal varios siglos atrás.
En la actualidad hablar de tracción a sangre, es revelar el fracaso político, social y legal de una organización basada en el castigo al más vulnerable: castigamos al dueño del carro sentenciándolo a moverse en la marginalidad ante la ausencia de igualdad de oportunidades laborales, educativas y sociales en general y, castigamos al animal, que es explotado hasta el padecimiento total en el arrastre de la carga de materiales y personas.
PROPONEMOS :
Esperemos nuestro pedido llegue a las autoridades pertinentes.
